La belle epoque


Hubo una época en que, al pedido de “café con leche” o “cortado”, el mozo llegaba a la mesa con el café y la leche por separado, y uno podía elegir in situ las proporciones deseadas.

Por aquella época también, las tazas eran más anchas que altas, de forma casi semiesférica, con una asa muy chiquita, y un borde verde.

No existía el “jarrito”, pero sí recuerdo que podía uno pedir el café “en vaso” (costumbre ésta que en algún bar se conserva aún).

El azúcar, por supuesto, en terrones.

10 opiniones:

gerund | agosto 21, 2007 1:15 a.m.

^^
oh, sí, me acuerdo de todo...

ahora volvieron unos seudo-terrones, pero son re truchos y no se derriten fácilmente...

Fodor Lobson | agosto 21, 2007 9:38 a.m.

al café con leche en vaso, en BCN se lo llamaba un "americano" vaya ud. a saber porqué. Y los cortados se dividían en distintas categorías según el contenido de café y de leche:
- leche manchada: poco café y mucha leche
- cortado: más o menos mitaymitá
- Lágrima: apenas unas gotas de leche en el café

Bonus track 1: un bombón (cortado pero hecho con leche condensada)
Bonus track 2: un carajillo (café con algún licor, el clásico de coñac)
Bonus track 3: Trifásico un cortado con licor.

Almendra | agosto 21, 2007 1:59 p.m.

mmm... café

Puercoespin | agosto 21, 2007 8:53 p.m.

1 - Volvieron los comentarios: Bien!
2 - La suscripción por mail funciona.
3 - No tomo nunca café pero recuerdo perfectamente las tazas que describe. ¡Y los terrones de azucar! Me ponía feliz si mi viejo me regalaba un terrón de azucar. Eso me recuerda a una escena de Bleu pero bueno, no quiero hacerla tan larga...
Saludos!!!

TiTo A. | agosto 21, 2007 9:37 p.m.

En la actualidad, tomo café doble negro, sin azúcar. Ya no hay terrones de azúcar en mi vida, ni licor en el café. De chico, pocas veces habré tomado algo en un café (mi mamá decía que los bares y locales de ese tipo tenían algo maléfico) aunque recuerdo esas tazas, y más los vasos con una funda de metal con asa de los submarinos.
Gracias por tu comentario en El cultito, la otra vez.

Subjuntivo | agosto 21, 2007 10:07 p.m.

gerund, Es cierto, volvieron los terrones, y no son lo mismo: no se derriten, y ni hablar de llevarlos a la boca. Por otro lado, hoy por hoy, y entre efectos del vintage, son más fashion que pintorescos. Sin embargo, y aunque no lo puse en el post, las tazas aquellas pueden aún encontrarse. Estimo que, en algún lado, estarán los terrones también.

Fodor, El americano que usté refiere es hoy, por estos lares, el café en jarrito. La diferencia viene, se supone, porque los americanos toman café de filtro (si a eso que toman puede llamarselo café) y entonces es más barato. De esto se desprende que uno puede tomar más por menos (como un Cáritas del café). Siendo estrictos, entonces, si uno pide un americano, debería conseguir una taza más grande, con café de filtro en lugar del habitual esspresso. En la realidad, si pedís un americano, te chantan un café esspresso en jarrito. (no en todos lados, es cierto, pero en gral: va en el buen paladar saber elegir un buen lugar para tomar café).
Los tipos de cortado que menciona bien existen aquí. Y hay más también. Aunque el cortado,a secas, es a secas del ejecutante: si se lo quiere mitaymitá, se lo explicita.
En sus bonus faltó el cortito (tiene otro nombre más típico en Italia, pero no lo recuerdo). Se trata de un café que tiene la misma cantidad de café, pero tal vez menos de la mitad de agua. Ergo, un café super cargadísimo. Sólo para hombres.

Almendra, Reconocé que, en tu relación con el noble grano, he jugado un rol imprescindible.

PP,
1. Eso está por verse (puedo darle usos por demás maléficos a los comments)
2. Me alegro. Espero más y más suscriptores cada día (?)
3. Yo a usté lo tengo, creame, en la más alta estima, y mi invitación está pendiente, pero eso de que usted no tome café... Desconfío, como Pappo.
Todos nos poníamos contentos con el permiso para comer terrones. Incluso recuerdome alimentando a Rosita, la yegua de mi tío (nada de segundas intenciones aquí) con terrones de azúcar. Y viera cómo relinchaba!

Tito, Yo ando cerca del café doble sin azúcar, aunque depende del día y del ánimo y del lugar y...
Su madre tenía mucha razón, sépalo. Y eso es lo bueno...
Las de submarino, bebida horrenda si las hay, existen aún.

Por lo demás, que no se diga, que después sale por ahí que Subjuntivo le anda comentando en el cultito...




S.

Estrella | agosto 24, 2007 2:44 a.m.

Me qued� hipnotizada con esa musiquita...
No me gustan esos vasitos tan coquetos, altos y flacos, que vienen a veces sobre un posavaos firuleteado. Todo para cobr�rtelo m�s caro.
Lindo blog. Saludos!

Subjuntivo | agosto 25, 2007 3:06 p.m.

Gracias estrella.
Me alegro de saber que la musiquita cumplió su cometido.



Saludos,
S.

Puercoespin | agosto 27, 2007 7:30 p.m.

Don Subjun, lo intenté, le juro. Me pasé una semana entera tratando de aprender a tomarle el gustito al café pero fracasé una vez más.
Cuando quiera nos encontramos, Ud. toma el café y yo le afano los terrones de azucar.

Almendra | septiembre 01, 2007 9:03 p.m.

reconozco, reconozco (hoy ando con ganas de decir las cosas dos veces, hoy ando con ganas decir las cosas dos veces)