Ignorance is bliss

Me fui, aunque hubiera querido irme al mismísimo infierno.

Pero me sentí todo el día como en esas ocasiones en las cuales te despertás y no sabés dónde estás, y te invaden una desazón y una angustia totales, inexplicables, sobre todo ante la certeza de que lo que sea que esté sucediendo no es tan grave. Pero igual, está ahí, y no respirás bien. Y estás más preocupado por retener el llanto que por ver dónde pisás.

Sólo queda el consuelo de que mañana es lunes, y el trajín diario te sume en la idiotez y la ignorancia, para no tener que pensar en todas esas cosas que te hacen mal. Sobre todo los domingos...



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